6 claves para hacer un buen diseño editorial
25 mayo, 2017
5 tips para “dar en el clavo” al diseñar logotipos
31 mayo, 2017
Mostrar todos

Si la vas a tocar, hazlo bien

Hace varios días recordé una conversación que tuve con una amiga. Hablamos sobre algunos temas sexuales… solo hablamos, mal pensados (risas).  Me llamó la atención fue cuando mencionó el tema de la masturbación. De las tantas cosas que me comentó, más malas que buenas, en un punto dijo una frase que sacó el tema para este post.

Me comentaba y cito textualmente: los hombres no saben tocar a una mujer, ustedes la cagan mucho. Enseguida pregunté: ¿cómo es eso? ya saben, quería la explicación detallada. #DeBecerroYtodo. Me dijo que ha tenido malas experiencias sexuales porque solo se consigue tipos que “quieren meterla y ya”, que ninguno se preocupa por hacerlo las cosas bien cuando tienen la oportunidad de estar con una mujer. “Ellos creen que nosotras solos queremos que nos metan los dedos, nos cojan y ya… y no es así”. 

Uno, como hombre, responde intuitivamente diciendo: no somos todos… esos son los que tu consigues… ¿quién te mandó a abrirle las piernas?… y vainas así pues. #HastaParaResponderSoyBecerro. Mentira, solo le hice un comentario para que sintiera que no es del todo cierto su afirmación. #SoyUnBecerroQueTePuedoDecir.

Se me ocurrió entonces hacer una entrega sobre el tema. Decidí escoger lo mejor de lo mejor para ustedes. Estuve revisando diferentes artículos en páginas web para ver qué cosas han escrito otras personas acerca del tema. Me encontré con un trabajo de la periodista Noemi Casquet, titulado “Cómo Masturbar A Una Mujer Para Que Cuando Acabes No Sepa Ni Su Nombre“. Lo disfruté. Aunque lo primero que pensé cuando leí el titulo fue soltar la frase: Te compro esa labia, becerra.

La verdad que el texto es bien divertido y he decidido dejar un enlace (al final), para que que lo revises al terminar de leer. “Entremos de lleno” en el contenido que nos ha reunido en esta oportunidad sobre un tema divertido y no tan complejo sobre la masturbación femenina. 

5 datos para “masturbar bien” a una mujer

Dicen que masturbar es conocer bien a una persona. Pues yo conozco a varias (risas)… no mentira, de eso no habla un caballero. Solo te estoy echando broma. Lo que realmente no es mentira, es que para realizar una masturbación a una mujer no es algo uno deba tomarse a la ligera. #PilasConEstoBecerrote.

Llevar a una mujer al placer no es una tarea difícil. Si tocas el punto clave, serás recordado #ParaLaEternidad. Existen algunos trucos y técnicas que voy a compartir contigo para que puedas “echarle dedo como debe ser”. He recopilado 5 datos importantes que debes saber antes de masturbar a una mujer. Así que ponte cómodo, busca un poco de crema y… disculpa, me confundí de instrucción (risas). Es así: ponte cómodo, busca un poquito de café y prende un cigarrito”, sino te gusta ninguno de los dos sigue leyendo así todo aburrido pues. #AnotaBecerro.

La higiene

Si hay algo que es muy importante tener en cuenta antes de masturbar a alguien, es la higiene. Para la masturbación es indispensable tener las manos limpias… y que nuestra chica también la tenga limpia (risas). No solo debes limitarte a tener las manos limpias, también debes tener las uñas cortas y limpias. Recuerda que no eres un lagarto, becerro.

Tener las uñas limpias y no como que si te hubieses estado sacando los mocos. Las uñas acumulan residuos de todo tipo, y esto es asqueroso. Por el contrario, ver unas uñas bien cuidadas es agradable para una mujer (y cualquier persona). No te comas las uñas, si tienes hambre eso no te lo va a quitar.

Ten a la mano lubricantes, aceites o cremas, incluso. Esto puede ayudarte humedecer su vagina y que ella no pase un momento incómodo, o doloroso. Recuerda que esa zona es súper sensible, becerro.

Para los cochinos: ¿Cuándo puedes lavarte las manos? Cuando vayas al baño, pues. No hay técnica para eso. Solo vas al baño, abres la llave, te mojas las manos, usas jabón, te enjuagas, las secas y listo. #AprendisteAgoNuevoCochino.


Crear el ambiente

Antes de ir a la acción crea el ambiente, campeón. Puedes besarla, acariciarla (por encima, becerro), promueve los juegos previos. No hay que ir a meter la mano de una en la pantaleta. Aunque ella quiera, juega con esa situación. Todos sabemos que ambos quieren. Si logras provocarla antes de meter la mano en su vagina, tienes un lugar ganado en el Olimpo.

Crear un ambiente es esencial. Ellas siempre esperan que eso ocurra aunque no te lo diga. No seas uno más del montón, becerrote. Su vagina “pide el contacto”, pero su mente quiere explorar nuevas experiencias. Una técnica que puede aplicar es ubicar el clítoris, sin presionar, recuerda que es un órgano sensible. El clítoris es como una mina de contacto, un paso en falso y pierdes la vida… con la mujer es igual, un toque mal hecho y la pierdes para siempre. #NoLaCaguesBecerrin.

Para encontrar el clítoris no necesitas un gps, becerro. Puedes utilizar tus dedos y colocarlos al comienzo de los labios externos de la vagina, luego, bajas hasta los labios menores con solo un poquito de presión sube nuevamente, solo un poquito. Esa pequeña montañita que sientes y por la que ella suspiró (si lo hiciste bien), es el clítoris. #HaHabladoElBecerro.


Transmite emociones

Todas las vaginas son sensibles a las caricias y el tacto, aunque como te he dicho, resulta más agradable cuando la zona está previamente lubricada. Es aquí donde engranamos con el punto anterior. Una buena previa nos asegurará el paraíso. Unos besos, unas caricias, unos mordiscos, “una vaina chévere”, pues. Ayudará a que su vagina lubrique y se le haga más placentero el momento.

Tampoco hay que fiarnos mucho de la lubricación de una mujer porque no todas lo hacen de la misma forma. Algunas mujeres tardan un poco más, en todo caso siempre debes hablar esto con tu pareja. Recuerda que otra opción es siempre puedes usar #LaViejaConfiable: tu saliva… o la de ella.

Puedes lograr que lubrique y su mente fantasee, a través de sus emociones. Haz que toque tu miembro erecto, juega con su oído, dile cosas que la hagan utilizar su imaginación. Su mente debe lubricarse igual o incluso más que su vagina. Decir algunas cosas al ritmo de que la vas tocando puede ayudarte en el proceso. Es necesario que esto siempre esté entre tus habilidades. Recuerda: una mente, sexualmente, bien llevada genera más lubricación que los lubricantes que está haciendo PDVSA al año. #DatoPolíticoDelBecerro.


Mosca con la presión

Becerros, no se les ocurra presionar esa vaina como si fuera un botón de ascensor viejo o el timbre de la casa de alguien que queremos hacerle una broma. La idea es estimular su clítoris, al mismo tiempo que tu otra mano va recorriendo otras zonas sensibles de su cuerpo. Ya sabes: las tetas y las nalgas (risas). Mentira, puedes tocar su cabello, los senos, el cuello, casi cualquier parte de su cuerpo que la ayude a sentir más. Siempre de manera sensual. #TeLoDiceElBecerroErótico.

Nada presionado sale bien. La idea es ir conociendo el camino, no debes aplicar presión en una zona que no conoces porque el resultado podría ser fatal… para ti y tu pareja, becerrote. Si haces presionas mal vas a resultar molesto, y las personas que molestan son Chavistas. #SiEresChavistaNoVasAconseguirUnOrgasmoNuncaPorMamaWebo.

Volviendo al tema, la idea es generar un ambiente “chévere”. Conoce la distancia y las dimensiones de su vagina. La presión debes ir aplicándola poco a poco. El movimiento de tu mano es clave porque necesitas que se genere un roce, ni muy débil como si estuvieras acariciando una nube, ni muy fuerte como si sobaras piel de cocodrilo. #TeLoVengoDiciendo.


Escucha y observa

Una mujer no es difícil de leer, y menos cuando está #horny. Tenemos la vaga idea de que “no logramos acertar por no saber lo que quieren”, pero la realidad es que ellas siempre nos están dando señales. Cuando estamos masturbando a una mujer, podemos saber si lo estamos haciendo bien o no por el comportamiento.

Escuchar los gemidos de una mujer es algo sublime, emocionante, ¡EXCITANTE!, esto nos puede aportar un dato valioso durante la masturbación. Todas las mujeres, absolutamente todas, se les hace difícil controlar los sonidos cuando se encuentran excitadas. No te digo con esto que todas griten, hablo específicamente de que no pueden dominar sus expresiones de sonido cuando están camino al orgasmo. Algunas te hablan; otras hacen sonidos raros; hay quienes balbucean vainas parecidas al “aja, si, sigue, ahí”, uno se convierte en una “especie de experto” sordo-mudo.

El contacto visual se debe dar en todo momento. Debes siempre comprobar que le gusta lo que le haces o si la estás cagando que, en todo caso, ella te lo va a decir. No lo dudes, becerro. Uno puede saber si la postura de nuestra pareja es tensa o no, si está nerviosa, si incluso no está contenta. Es importante no desistir e ir probando alternativas, quizás con toques sutiles en otras partes del cuerpo funcione a que tu pareja se relaje un poco.

Puedes observar comportamientos cuando realices cambios de velocidades. La forma en la que respira es otro indicador que tienes para corregir o seguir avanzando en la masturbación. La idea es que te concentres en darle placer y no en que te agarre arrechera.

La masturbación termina cuando ella llega al orgasmo. Existen otros indicadores: acabó diferente al líquido de la lubricación; tiene una cara de felicidad; te da un besito de “gracias”; automáticamente saca tu mano para que no continúes porque su zona empieza a poner sensible; “ahora si me voy a dormir, gracias”… esa última nos hiere, becerras insensibles (risas).


No la obligues, becerro (El plus)

No hay un lugar más seco en el mundo que el Desierto de Atacama (en Chile)… excepto la vagina de una mujer obligada, #EsaVainaSiEsSecaBecerro. Lo ideal es que siempre hables y seas directo con lo que quieres hacer. No todas las mujeres han tenido (o tienen), buenas experiencias cuando otras personas intentan masturbarla.

No puedes intentar masturbar a una mujer que no se siente a gusto. Algunas mujeres simplemente no gustan de que un hombre las masturbe porque han tenido malas experiencias: no han tenido una pareja que sepa hacerlo; tiene miedo de que eso les impida llegar al orgasmo por penetración; o simplemente no les gusta que alguien lo haga. No la obligues, becerribiris.

Tampoco te creas el Supeman de la masturbación. Las mujeres pueden darnos miles de excusas pero no se te ocurra decir vainas como: “No han sabido masturbarte”; “yo soy diferente”; “es que tu sales con puro gafo”; “mami tu no conoces mi mano”; “yo no quiero agua yo quiero bebida” (risas); y la lista sigue… porque por asociación puede ocurrir, que si tu lo haces mal, ella no va a volver a permitir que la masturben. Así que #CeroMamagüebeteo y #NoLeJodasLasOportunidadesALosOtroTiposSerios.

No vayas cagar la jaula porque no eres un loro, Becerro. Simplemente crea el momento, genera sensaciones, y gánate la oportunidad de masturbar y hacer feliz a tu pareja. Dile que te enseñe cómo tocarla, pero a hacerlo bien. Dile con voz de líder pero sexy: Enséñame a tocarte, mujer. #YperroAcagar #HaHabladoElBecerroErótico.

Puedes revisar aquí el enlace al post de Noemi Casquet sobre como masturbar a una mujer. Espero que lo disfrutes tanto como yo.

Como siempre, si les gustó compartan el post #AhoraMismo. Te recuerdo que puedes seguirme en mis principales redes sociales: FacebookTwitterInstagramGoogle + y Linkedin. Nos leemos prontos, becerros.

Marlon Brito
Marlon Brito
Estudiante de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela. Apasionado por el diseño gráfico, las artes y los videojuegos. Conocido como "El Becerro Polémico".

3 Comments

  1. jajajajajaja, aprendí cosas nuevas…. ¡EXCELENTE!

  2. Maybel dice:

    Aún queda por decubirir, pero es un buen comienzo #becerritoinexperto.

Deja un comentario